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Jue, Feb

Timing: cuando los tiempos de cada uno de la pareja no son los mismos

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Es frecuente observar cómo se comparan constantemente los encuentros eróticos entre personas. Se buscan normalidades y normas a seguir, se discute sobre las minorías eróticas y las peculiaridades de las personas. Lo primero que debemos entender es que no existen normas ni normalidades cuando nos referimos al encuentro erótico. Hay tantas formas de comportarse como personas en el mundo y cada pareja va a construir su encuentro en la particularidad que los caracteriza.

 

Entonces, ¿cuánto debe durar un encuentro erótico? ¿En cuánto tiempo debe excitarse una mujer y en cuánto un hombre? ¿Cuál es el número de encuentros que una pareja debe tener?

Todas estas son preguntas que a diario se hacen las personas y que muchas veces, por encontrar una respuesta errónea, les generan mucha angustia. Para evitar caer en eso, necesitamos entender que cada encuentro es único, que depende de sus participantes y que muchos factores juegan un rol importante en ese momento.

El proceso de excitación no es igual en el hombre y en la mujer. Los hombres pueden lograr excitarse y tener una erección mucho más rápido que las mujeres, ya que requiere menos cantidad de sangre en su pelvis. Las mujeres en general necesitan más tiempo, la cantidad de sangre que requieren para sentirse excitada y lograr buena lubricación es 5 veces mayor que la del hombre. Muchas personas desconocen este dato, lo cual no es menor ya que nos permite entender el funcionamiento de nuestro cuerpo y con esto mejorar la calidad de los encuentros.

Las parejas deben tener en cuenta ciertos aspectos para sentirse satisfechas con su cercanía emocional, sus encuentros eróticos, su relación a diario y la construcción del arsamandi o arte de amarse:

-Comunicación

Punto principal para lograr la cercanía emocional necesaria en la pareja. Escuchar, compartir, informarse, permite que la construcción de la particularidad que caracteriza a cada pareja sea fundada en aspectos de los dos y con información correcta. Elimina mitos sociales o reglas a cumplir nos permite construir un contrato a medida de los participantes.

-Sensibilizar los sentidos

El sexo no es sinónimo de genitales o coito como suele confundirse constantemente, sino que es una condición de todas las personas por el hecho de ser sexuados.

En los encuentros, los genitales o la copula son algo más en el conjunto de sucesos que van a construir el momento. Las parejas que saben comunicar cuáles son sus gustos y disgustos a la hora de encontrarse son las que logran mayor satisfacción.

Hay que comenzar a compartir una cena, una salida en pareja, caricias, masajes, perfumes, música, detalles, deseos, sensaciones que construyen el arsamandi de cada pareja. Esta creatividad hace que las diferencias en los tiempos fisiológicos de la excitación del hombre y la mujer no se destaquen sobre el encuentro erótico.

-Cuidar y conocer nuestro cuerpo

Los genitales, la piel y los sentidos nos permiten sentir y experimentar diferentes sensaciones. El cerebro les da un sentido y las ubica dentro de nuestro campo de percepción como algo placentero o displacentero.

Saber qué nos genera placer es importante, así como conocer qué cosas no estamos dispuestos a compartir. Esto no sólo nos ayuda a evitar experiencias no deseadas, sino que también nos ayuda a construir en pareja con el otro.

-Informarse correctamente

Obtener información errónea hace que nos preocupemos por cumplir ciertos parámetros o normalidades y no prestemos atención a deseos, sensaciones, emociones, detalles que nos hacen disfrutar de cada encuentro. La ansiedad es una de las dificultades más frecuentes entre amantes, y la principal causa es la mala información. No hay enfermedades en sexología, sino que hay dificultades a trabajar y muchos más aspectos a cultivar de los que se conocen.

Por lo tanto, los encuentros eróticos se van a construir en cada pareja de acuerdo a las peculiaridades de sus miembros, los tiempos no importan siempre y cuando permitan construir el arte que los caracteriza como amantes.

No hay un manual, una regla o una forma de lograr que nuestros encuentros sean lo que deben ser, es un arte y cada pareja los va a construir a su manera.

Podríamos reflexionar en este momento sobre una cita del Dr. Gabriel Femopase: ¨Podemos definir amor como la generosidad y el placer de compartir, haciendo referencia no sólo a lo subjetivo sino también a la experiencia corporal¨.