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Mié, Sep

Proteger la Lactancia Materna: una responsabilidad compartida

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Amamantar es clave para la salud del bebé desde el minuto uno de su nacimiento y para el bienestar físico y emocional de la mamá. El lema de la OMS este año hace foco en la importancia de ofrecer apoyo a las madres que amamantan. Es necesario informar, promover, apoyar, proteger y defender la lactancia con acciones que involucren a toda la sociedad en su conjunto.

 

 "La leche humana no pierde las propiedades a lo largo del tiempo. El bebé mayor de un año que toma el pecho obtiene 1/3 de sus necesidades calóricas y proteicas diarias gracias a la misma, además del aporte de vitaminas y minerales. También sigue recibiendo sus beneficios inmunológicos, no sólo a corto plazo, sino que éstos se siguen observando años después del destete: menor incidencia de enfermedades metabólicas, autoinmunes y obesidad", explica la  Dra. Ana Pedraza (MN 42867), jefa de Neonatología de Clínica y Maternidad Suizo Argentina.

También ayuda a mejorar el desarrollo emocional y psicosocial: a mayor duración de la lactancia, mayor es su beneficio potencial. Es fundamental entender que la lactancia es un proceso que acompaña los distintos momentos evolutivos del niño. Tanto la madre como su hijo se adaptan a las distintas circunstancias que se presentan en el desarrollo.

Claves para un buen amamantamiento

Cuando un bebé llega al mundo, los primeros meses de vida son fundamentales para la construcción del vínculo con su madre, la adquisición de hábitos saludables y el fortalecimiento de todos los órganos del cuerpo. En ello, la lactancia materna juega un papel fundamental, por eso es importante conocer cuáles son sus beneficios, así como los derechos de las madres y sus bebés.

Amamantar es un aprendizaje

"Muchas personas creen que el amamantamiento es sólo una cuestión de decisión personal y que a partir de ahí todo debe darse de una manera natural. Sin embargo, muchas madres fracasan por no haber recibido instrucciones precisas. La mayoría desea amamantar y por tanto necesitan ser ayudadas y respaldadas, más que convencidas", dice la Dra. Pedraza.

Cómo crear buenas condiciones para dar el pecho

En esta etapa, es primordial el soporte de la familia, como así también del equipo de salud para evitar todo tipo de inconvenientes. En este sentido, es muy importante que al momento de alimentar al recién nacido, la mamá se encuentre cómoda y relajada, ya que la producción de leche puede ser inhibida por la ansiedad o el miedo. Los expertos aconsejan colocar al recién nacido en contacto con la piel de la madre inmediatamente después del alumbramiento. De esta manera, se ayuda a la mujer a reconocer el momento en que el bebé está listo para ser alimentado y facilitar la primera prendida.

Cuándo es el mejor momento para el destete

Tanto la madre como su hijo se adaptan a las distintas circunstancias que se presentan en el desarrollo. "El destete ocurre cuando la madre y/o el niño lo deseen, exceptuando algunas causas específicas que un profesional médico considere, como una amenaza de aborto o parto prematuro ante un nuevo embarazo. Cada familia debe tomar decisiones en base a la información brindada por el profesional", explica la Dra. Pedraza y agrega: "La mejor estrategia para el destete es que se dé en forma gradual, consensuada. En caso que sea una decisión materna, es importante que ésta le pueda ofrecer al niño diferentes alternativas a la necesidad del contacto que su hijo establece en el acto de amamantar. Si es el niño quien lo decide, será la madre quien deba ocuparse de sus pechos y procesar esta decisión de su hijo".

Cómo sortear complicaciones

Dentro de las complicaciones más frecuentes para la madre durante la lactancia figuran las grietas y erosiones del pezón debido a una mala adaptación de la boca del bebé, que se resuelve a medida que avanza el proceso de lactancia mejorando la técnica de amamantamiento. "A veces, por la humedad en la zona del pezón, puede aparecer una infección generada por un hongo (Cándida Albicans), que se trata con antimicóticos locales. Otra complicación son las mastitis, que deben ser tratadas a tiempo con antibióticos para evitar que el proceso avance y se forme un absceso, que puede requerir un drenaje por punción o quirúrgico", detalla la Dra. Gabriela Candás, miembro de la Sociedad Argentina de Mastología y cirujana mastóloga del Hospital Británico de Buenos Aires.

Lactancia y Covid-19

No se ha demostrado la transmisión de Covid-19  a través de la leche humana. Por lo tanto, las madres que hubiesen contraído la enfermedad o son contacto estrecho pueden seguir amamantando a sus bebés tomando todos los cuidados para evitar el contagio. Debido a que la transmisión del virus es a través de las secreciones respiratorias, es importante el lavado de manos y uso de los elementos de protección como el barbijo o tapabocas que cubran completamente la nariz y la boca, el cual debe ser inmediatamente sustituido en caso de tos o estornudo, o ante cada nueva toma.

Si la madre no se siente en condiciones de salud para amamantar directamente, pueden darle, con la colaboración de otra persona que no esté enferma, leche previamente extraída.

La lactancia materna crea una relación única entre madre e hijo la que reduce los efectos negativos relacionados con la cuarentena y el estrés debido a la pandemia. Trabajos de investigación han mostrado la transmisión de anticuerpos contra el SARS-COV- 2 a través de la leche materna no sólo en las madres que contrajeron la enfermedad sino también en aquellas que han sido vacunadas.

Actualmente, y en función de los datos de seguridad y eficacia de los que se dispone, no existe contraindicación para recibir ninguna de las vacunas que se encuentran autorizadas en el país. Al igual que sucede tras la vacunación contra otros virus, la leche de madres lactantes vacunadas contra el Covid-19 contiene anticuerpos generados por la vacuna, lo que protegería al lactante.