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Mar, Oct

La epidemia que no vemos

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Hay una enfermedad que avanza a nivel mundial, sigilosa pero progresivamente: la caries. Es un problema que casi todos enfrentan en algún momento de la infancia o la adultez, ya que no afecta únicamente a niños, sino también a muchos adultos.

 

 

 A nivel global, el 80% de la población se ve afectada por esta problemática y en Argentina 8 de cada 10 niños de 5 años tienen caries. Esto es consecuencia de malos hábitos alimenticios, falta de información y educación sobre la temática y un pobre cuidado de la higiene bucal, en parte por falta de recursos.

 

La caries es una enfermedad multifactorial que genera la destrucción de los tejidos del diente. Uno de los mayores desafíos es poder detectarla prematuramente, ya que muchas veces no es percibida debido a su desarrollo lento y continuo. Las etapas iniciales de su desarrollo no causan molestias, es por esto que muchas veces se detectan cuando es tarde y ya se observa una cavidad en etapa avanzada.

 

La caries es una de las mayores causas de ausentismo laboral y escolar, por eso no se debe tomar a la ligera. Es una enfermedad que tiene graves implicancias sociales que no se deben desatender: los niños que tienen caries pierden concentración y motivación para disfrutar de sus momentos lúdicos, ya que se sienten avergonzados o intimidados al momento de sonreír.

 

En este sentido, es importante adquirir buenos hábitos alimenticios e higiénicos para evitar, disminuir y detectar a tiempo la caries.

 

Todo comienza en casa: Lo primero a tener en cuenta es que el consumo excesivo de azúcar es la mayor causa de caries a nivel mundial. En relación con ello, la OMS sugiere disminuir el consumo de calorías totales de azúcares del 10% (cifra establecida desde el 2002) al 5%. La AOA (Asociación Odontológica Argentina) recomienda aumentar el consumo de frutas, verduras y granos de la forma más natural posible sin agregado de azúcar, así como también acostumbrar al paladar desde edades tempranas a alimentos naturales y libres de azúcares.

 

En cuanto a la higiene bucal, es fundamental un correcto cepillado de los dientes al menos dos veces al día, y visitas al odontólogo dos veces por año como mínimo. Es importante prestar especial atención a estos puntos y educar a los niños para que tengan hábitos bucales saludables desde pequeños, así poder disminuir y evitar esta problemática.

 

Por otro lado, AOA establece que la falta de información que poseen los padres sobre el cuidado de la salud bucal de sus niños en edades tempranas es un factor fundamental que conlleva a la aparición de caries. Es por esto que, con la aparición del primer diente, se recomienda la visita a un odontólogo.

 

Si bien se ha ganado fama por ser la enfermedad crónica más común del planeta, debemos saber que con la incorporación de hábitos saludables, la visita periódica al odontólogo y el avance de tecnologías e investigación en materia de salud bucal, la caries es una problemática posible de controlar y prevenir.

En el camino de la prevención, la educación es la clave. Es responsabilidad de todos construir un futuro con más sonrisas.