22
Mié, May

Ejercicio físico y los beneficios para el cerebro

Typography

Con el venir de los años, el cuerpo humano sufre un desgaste fisiológico, que cuando el individuo toma medidas preventivas, entre ellas realizar actividad física controlada y en forma regular, ese envejecimiento celular natural puede retrasarse en el organismo, al igual que las funciones cognitivas del cerebro (memoria, lenguaje, atención, ubicación temporo espacial, etc.), las demencias, la Enfermedad de Alzheimer, entre otras.

Hay una relación entre niveles bajos de rendimiento físico y un mayor riesgo de demencia y enfermedad de Alzheimer, y por otro lado, de niveles elevados de dicho rendimiento y la aparición más tardía de la presentación de cuadros neuro degenerativos como son las demencias.

A su vez, la actividad física tiene efectos beneficiosos sobre distintas enfermedades, como la hipertensión arterial, diabetes, enfermedades neuro degenerativas (demencias) etc. También mejora el acondicionamiento cardiovascular, incrementando el consumo de oxígeno, aumenta las endorfinas que producen una sensación placentera por lo que retrasa la aparición de fatiga y cansancio, disminuye y retrasa el desgaste fisiológico asociado a la edad, aumenta el flujo a nivel vascular en todos los territorios, y estimula el sistema inmune porque incrementa las defensas del organismo.

A nivel cerebral controla la ansiedad y la depresión, acrecienta la autoestima, mejora el estado de ánimo, las funciones cognitivas, la eficacia del recuerdo y satisface las necesidades lúdicas. Por otro lado tiene efectos significativos en el flujo cerebral, en la mejor disponibilidad de neurotransmisores, factores neurotróficos, en la estructura del cerebro, y en la eficiencia neuronal. 

El cerebro es un “músculo” más, que crece con su uso y que se atrofia cuando no se utiliza, por ello es de vital importancia mantener una vida sana, e intelectualmente activa, sobre todo las personas mayores, volcándose a  la lectura o a los juegos donde sea necesario ejercitar la mente.

El ejercicio sería como un “fertilizante” de las neuronas; las alimenta, las refuerza y las protege, y al mismo tiempo, obliga al cerebro a que trabaje, se regenere y fortifique, como otro músculo del cuerpo, creando un entorno favorable para que las neuronas se puedan comunicar bien entre ellas.

La actividad física leve a moderada, realizada en forma regular, es aconsejada 3 veces a la semana, también se puede realizar caminatas de 30 minutos, andar en bicicleta, nadar o simplemente estar activo como realizar actividades cotidianas de la casa. Es muy beneficioso para mejorar el estado general de salud del organismo, retrasando el envejecimiento natural para cada edad y manteniendo bien las funciones cognitivas.