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Mar, Jun

El láser y la tecnología, los mejores aliados para solucionar el hongo vaginal

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 La candidiasis vaginal recurrente es una infección producida por un hongo que se llama cándida. La especie más común que produce esta infección se llama cándida albicans y es bastante prevalente en los últimos años porque está relacionada con el estilo de vida de las mujeres. Afecta hasta 3 de cada 4 mujeres en distintos momentos de la vida y se lo considera recurrente cuando los episodios se repiten 4 o más veces en un año.

 

 

El tratamiento estándar es el tópico con óvulos  o vía oral en comprimidos con  drogas que deben tomarse por un tiempo prolongado, de lo contrario  la candidiasis no se elimina. Cuando se abandona el tratamiento, si el escenario no mejora, el hongo puede volver.

 

Sin embargo, encontramos hoy en ginecología, una gran alternativa a los medicamentos cuando hay candidiasis recurrente que es  el tratamiento láser. 

 

El láser de erbio Fotona en su modalidad "smooth", que es un pulso no ablativo (es decir que no lesiona, no quema ni genera dolor), no es sólo fungicida que inhibe la reproducción de la cándida y la mata, sino que además tiene un efecto de fotobioestimulación que mejora la inmunidad local. Esto hace que la mujer sea mucho más resistente a nuevas infecciones. La paciente puede tener a la cándida como habitante transitorio, pero no se va a infectar porque su sistema inmunológico local es más fuerte  como efecto del  láser que lo fortaleció a través de la fotobioestimulación.

 

La cándida es un habitante natural de las mucosas, por el estilo de vida y por la forma de alimentación que tenemos. Habita en el tubo digestivo porque como comemos muchos almidones refinados y tenemos una alimentación de mucha carga glucémica, la cándida se alimenta de glucosa y hoy está omnipresente en el intestino, y desde el intestino pasa a la sangre y a través de ésta, va a colonizar cualquier otra área del cuerpo, sobre todo en las mucosas, mayormente se aloja en la zona urogenital, en la vagina, porque tiene las condiciones naturales para que crezca. 

 

Esta patología es más frecuente en mujeres jóvenes, mayormente en edad fértil porque tienen glucógenos, a base de glucosa y, como se explica en el párrafo anterior, la cándida se alimenta de eso, entonces se hace resistente. Si bajan las defensas en algún momento la paciente se reinfecta , lo más probable, es que esa condición la padezca por un período largo de tiempo y tenga flujo, dolor, ardor, picazón y molestias durante las relaciones sexuales y, a veces, síntomas urinarios.

 

El tratamiento usualmente recomendado para esta patología con el Láser Fotona es realizar una sesión quincenal  completando  4 sesiones totales. Y, de ser necesario,  una de refuerzo a los 3 meses para evitar que la cándida vuelva a colonizar la vagina. Pero, normalmente, con 4 sesiones la paciente está libre de síntomas por un año, sin tomar ningún tipo de fármacos.

 

Hay otro protocolo cuando la paciente presenta mucha sintomatología, se le indica  una monodosis del fármaco para que actúe de manera inmediata matando a la cándida y luego se utiliza el láser para que sea prolongado el tratamiento y no se repita la infección.

 

Las sesiones del tratamiento láser duran aproximadamente  15 minutos, se coloca una crema anestésica local para mayor comodidad de la paciente.

 

En los únicos casos donde está contraindicado el tratamiento láser es en  embarazadas, en quienes tienen alguna otra patología asociada que lo impida y mientras se está menstruando.  

 

En líneas generales, los tratamientos ginecológicos con Láser Fotona no  tienen contraindicaciones, son muy bien tolerados por las pacientes y tienen excelentes resultados. 

 

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