13
Sáb, Jul

¿Cómo tener éxito en nuestro emprendimiento?

Typography

 Diez claves para llevar adelante un emprendimiento.

 

-Crear la identidad del emprendimiento: La identidad se entiende como el conjunto de características que definen al negocio. El primer paso para desarrollarla es definir el nombre del emprendimiento, por medio del que los clientes podrán conocer los servicios y productos a ofrecer. Esta identidad también se compone de los aspectos visuales que harán al proyecto reconocible. Por ejemplo, definir una paleta de colores que acompañará los diseños de la marca y crear un logo. Muchas emprendedoras desarrollan un manual de marca: una presentación que recopila todas estas características visuales, y a partir del cual realizan todos los diseños de su marca. Estos aspectos no deben ser determinados al azar, sino que deben ser elegidos cuidadosamente, en sintonía con los valores y experiencias que se desean transmitir.

-Establecer el público objetivo: ayuda a entender cuáles son los problemas y necesidades de los potenciales clientes, qué beneficios buscan en los mismos y cómo acceden a ellos. Para eso, la recomendación es pensar cuál es el rango de edad de los posibles clientes, de qué trabajan, qué actividades hacen, si utilizan o no redes sociales, dónde viven. Al hacerlo, las emprendedoras podrán ofrecerles sus productos de una forma más efectiva.

-Detectar el diferencial: ofrece el emprendimiento, aquellos aspectos que hacen de sus productos o servicios una opción única e interesante para el público. En este punto, la emprendedora debe realizarse preguntas como: ¿Qué necesidad o problema resuelve mi producto? ¿Qué beneficio ofrece respecto a otros?

-Investigación de mercado: es un paso fundamental para un desarrollo exitoso. Averiguar y analizar información sobre el mercado en el que se encuentra el emprendimiento permitirá conocer cuáles son las tendencias de consumo de los potenciales clientes y qué otros productos similares hay en el mercado.

-Establecer los objetivos que quieren alcanzarse. Los objetivos de negocio deben pensarse a corto, mediano y largo plazo para guiar las acciones y decisiones que se tomen en torno al negocio. Algunos objetivos de negocio pueden ser alcanzar cierto porcentaje de ventas o aumentar la cantidad de clientes en un lapso de tiempo establecido.

-Crear una estrategia de social media. En ella se decide cuáles son las redes sociales que se utilizarán para llegar a la comunidad del emprendimiento, qué se comunicará y cómo. Las redes sociales no funcionan simplemente como una vidriera para los productos, sino que brindan la posibilidad de generar un contacto y conexión genuina con los clientes. De esta forma, se sentirán interpelados y generarán un vínculo de afinidad con la marca. Se pueden mostrar a los seguidores el “detrás de escena” de la labor diaria, compartir recomendaciones y consejos.  

-Organización del trabajo. Llevar adelante una planificación y determinar costos, inversiones, así como porcentajes de ganancias y beneficios. Detallar cada uno de estos aspectos permitirá un control exhaustivo de la economía del proyecto. También se deben organizar las tareas a realizar, quién las llevará a cabo y el tiempo en el que deben realizarse. En caso de trabajar entre varias colaboradoras, es fundamental poder dividir de forma clara las responsabilidades de cada una y tener una buena comunicación entre pares. De esta forma, se podrá hacer entrega de los productos o servicios a tiempo, contar con todos los materiales necesarios y evitar contratiempos.

-Capacitación constante. Capacitarse para aprender nuevos conocimientos ayudará a cada emprendedora a superarse día a día y poder brindar un mejor servicio.

-Ser parte de una red de emprendedoras permite trabajar en conjunto con otras mujeres del mundo emprendedor y realizar alianzas. La formación de redes colaborativas permite brindar y recibir ayuda, consejos, compartir experiencias, contención e intercambio de conocimientos entre pares.

-Emprender en algo que te guste y hacerlo con pasión. Estar dispuesta a enfrentar los contratiempos de ser una mujer emprendedora, pero también a disfrutar de los buenos resultados del propio esfuerzo y saber potenciar las oportunidades.