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Mié, May

DEA y RCP: dos siglas que pueden salvar muchas vidas

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A veces ocurre en personas jóvenes el fallecimiento luego de su descompensación en un partido de fútbol, personas que hasta el momento se encontraban sanas en medio de su actividad física sufren una muerte súbita. ¿Pueden salvarse con la asistencia de un desfibrilador en el campo de juego? 

 

La nueva ley número 27.159, cuyo objetivo es que cada espacio público disponga de desfibriladores externos automáticos DEA, y la cantidad de personas que están aprendiendo técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP), han logrado que las personas que sufren un accidente cardiológico, tengan un 70% de chances de sobrevivir incluso antes de que una ambulancia y un médico lleguen a asistirlos. 

"Luego de un accidente, aunque no se conozca exactamente la causa, si se percibe que la persona está inconsciente y no respira espontáneamente, hay que iniciar rápidamente las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP)", explica Alfredo Ludueña, Ingeniero Biomédico de Centro de Servicios Hospitalarios

Para eso, es importante estar alertas y poder distinguir cuáles son los signos que presenta una persona que se encuentra en paro cardiorespiratorio. Si se encuentra en un estado inconsciente, es decir, no responde a ningún tipo de llamado, no respira y no tiene pulso. En ese contexto, también los desfibriladores son una herramienta muy importante dado que la desfibrilación precoz aumenta de manera considerable la sobrevida.

La ley 27.159 habla de mejorar la supervivencia de la muerte súbita, poniendo énfasis en el acceso público a la desfibrilación y determinando los espacios públicos o privados con acceso público en los cuales debe haber desfibrilador automático externo (DEA) en cantidad y localización adecuadas.

Pero, ¿qué es un desfibrilador? ¿Y cómo se usa? 

"Es un dispositivo electrónico portátil con capacidad para diagnosticar fibrilación ventricular o taquicardia ventricular. Emite la señal de alerta para la aplicación de una descarga eléctrica que restablezca el ritmo cardíaco normal", explica Tomás Piqueras, CEO de Centro de Servicios Hospitalarios. 

"Es muy importante promover la accesibilidad de toda la población a la resucitación cardiopulmonar y a la desfibrilación con estos equipos en espacios públicos y privados y concientizarlos sobre la importancia de los lugares cardio asistidos para incentivar la cadena de supervivencia", agrega Piqueras. 

El equipo de DEA no necesita de ningún tipo de capacitación previa. Cualquier adulto que esté en el lugar del accidente puede tomar el equipo, encenderlo y seguir las instrucciones que le va dando para actuar de forma inmediata. 

"El proceso para usar un desfibrilador consiste en colocar unos parches en el pecho del paciente, normalmente se indica la posición en ilustraciones incorporadas en el propio desfibrilador, y esperar a que el aparato nos indique si hay que realizar o no una descarga. En caso afirmativo, es importante no tocar al paciente y confirmar la descarga en el botón correspondiente. A continuación, reanudar el masaje cardíaco hasta que llegue la ambulancia," explica Tomás Piqueras.