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Mié, May

Semana de la Sensibilización sobre la Sal

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Cambiando algunos hábitos y aprendiendo a combinar los diferentes tipos de alimentos, sabores y colores, se puede hacer una gran diferencia para nutrir el organismo de forma saludable. Con este fin, se lleva adelante del 13 al 19 de mayo, la semana de la sensibilización sobre la sal para promover la reducción de su consumo en la población y proteger su salud cardiovascular.

 

 De acuerdo a la Organización Panamericana de Salud (OPS) el tema de este año es: "Es hora de poner el foco en la sal”, y se destaca la presencia de la sal oculta (sodio) en muchos productos procesados y ultraprocesados como pan, salsas y aderezos, galletas saladas, comidas listas para ingerir, carnes y quesos.

El Dr. Miguel Carlos Sangiovanni, (M.N. 78.412 // M.P. 222789), Master en Hipertensión Arterial y Mecánica Vascular de DIM CENTROS DE SALUD explica que el cloro y el sodio son minerales esenciales para múltiples funciones vitales del organismo pero, como todo, en exceso pasa a ser nocivo. Ambos minerales juntos conforman una sal que se denomina Cloruro de Sodio (Cl-Na) y es salada. Si se habla de sodio, de manera aislada, carece en absoluto de sabor y aroma pero es muy útil en alimentos procesados, conservas enlatadas, gaseosas y procesados por su propiedad de conservación.

Al respecto, el profesional amplía: “Es importante diferenciar entre sodio y sal.  El sodio es esencial para la vida porque nuestras células lo necesitan para sus funciones, pero en la cantidad que se lo da la naturaleza. El problema es que se lo usa como conservante para que los productos no se pudran en una semana en una góndola. Entonces todos los alimentos procesados pueden tener alta carga de sodio y no nos damos cuenta porque no es salado y no tiene gusto. La sal es cloruro de sodio, es una asociación de 2 minerales; cloro y sodio. La diferencia en la sal es que la reconocemos por el paladar”.

Reducir la ingesta de sodio en general es la premisa y no sólo limitado a los pacientes hipertensos (base esencial del tratamiento por encima de lo farmacológico) sino para todos ya que está comprobado que el exceso de su consumo por años predispone al inicio de la hipertensión arterial y aumenta el riesgo cardiovascular. Tal es la problemática que en los últimos años ha cambiado la visión en pediatría y adolescencia respecto al incremento de Hipertensión arterial, Obesidad y Diabetes 2 (del adulto).

La ingesta recomendada

Lamentablemente tener el salero a mano y añadir sal sin siquiera probar el alimento pasa a ser un hecho automático. Por ello, tenerlo a distancia y no ser gobernados por la sal es todo un reto culinario y un desafío a apostar a un cambio saludable de vida.

La ingesta sugerida es:

-Para los adultos: la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir menos de 5 gramos (un poco menos que una cuchara de té) de sal por día.

-Para los niños: la OMS aconseja ajustar a la baja la ingesta máxima recomendada para los adultos en función de las necesidades energéticas. Esta recomendación no comprende el período de lactancia natural exclusiva (de 0 a 6 meses), ni el de alimentación complementaria de la lactancia natural (de 6 a 24 meses).

El consumo de sal/sodio en la Región de las Américas está muy por encima del límite recomendado, y la OMS estima que la ingesta media de sal en la población adulta es de 8,5 gramos por día, lo que excede con creces el requerimiento fisiológico y es 1,7 veces superior a la recomendación. 

Cambio de hábitos

El cambio de hábitos y su concientización es la clave. Cambiar el paladar y acostumbrarse a nuevos gustos ayudándose de condimentos, limón y especias hace que la transición sea menos compleja para quienes están acostumbrados a ingerir sal en exceso. De esta manera, además impulsa la oportunidad de descubrir nuevos sabores hasta ahora enmascarados.

Cinco tips saludables para evitar el alto consumo de sal:

1-Acentuar el uso de frutas, verduras, pescado, frutos secos y rojos como antioxidantes.

2-Es importante tomar el hábito de leer las etiquetas de los alimentos privilegiando aquellos cuya relación sea que de cada 100 gramos del producto tenga menos de 120 de sodio.

3-Cocinar sin sal, y de ser necesario, agregar un poco luego de la cocción.

4-Evitar el salero en la mesa, también contribuye a desarrollar un hábito saludable en los niños.

5-Realzar el sabor de las comidas con hierbas aromáticas frescas, especias, jugo de limón, ajo, etc.