06
Sáb, Dic

Gracias compañeras

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El Presidente de la Federación del Método DeRose de Buenos Aires, Edgardo Caramella, reflexiona sobre la historia de la mujer y le rinde un homenaje con el deseo de seguir avanzando en la modificación de los paradigmas pesados y oscuros que todavía existen en la sociedad contemporánea. 

Comienza el nuevo año y es una oportunidad para homenajear a nuestras queridas compañeras, a todas aquellas femmes que son parte de nuestros días y de nuestra tarea. Es un deseo que nace desde este Método que revaloriza una Cultura más humana, en la cual se utilizan la sensibilidad y el apoyo mutuo, de manera práctica y normal, comienza diciéndonos Edgardo.

¿Por qué un reconocimiento especial a nuestras mujeres?

Porque desde el Método que practicamos y enseñamos, utilizamos las buenas maneras, la ética, la sutileza, el cuidado cotidiano, reivindicando los valores únicos y admirados de la mujer, como símbolo de la energía creadora, magnífica, hacedora, dinámica y en constante movimiento. Sin embargo, como nos recuerda el historiador Felipe Pigna en su obra “Mujeres tenían que ser”, desde Pandora –que al abrir el ánfora trae muerte y enfermedad a los griegos– hasta Eva –expulsada del paraíso–, la mujer todavía convive con una pesada carga que ya es necesario alivianar.

Una pesada carga… ¿qué ejemplos de esto podrías darnos?

Fueron acusadas de ser fuente de pecado, de brujas, de malvadas e inferiores a lo largo de siglos. Durante la edad media fueron excluidas y colocadas en el rol de esclavas del hombre, situación que lentamente se ha ido modificando, principalmente por su propio esfuerzo para salir de esa situación, demostrando sus cualidades y capacidades.

¿Y cuál es nuestra perspectiva actual?

Aprendiendo de las culturas más antiguas, que estudiamos en el Método DeRose, el hombre se puede tornar admirador del principio femenino, de su fuerza creadora, su energía cinética –como tan bien lo explica John Woodroffe en su obra Shaktí y Shakta– y acompañar a la mujer en el ritmo y cadencia que ella impulsa, para crear juntos…

Sin duda un interesante cambio de perspectiva.

Gracias, amigas, hermanas, madres, hijas o simplemente mujeres. Que este nuevo año nos permita profundizar esta relación tan fecunda de energías, fuerzas y resultados.

Que sean amorosamente cuidadas y reverenciadas.