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Dom, Jul

Organizaciones zombie: cuando lo seguro gana a la innovación

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 La innovación es una prioridad para las empresas, pero pocas están preparadas para llevarla a cabo. Según Rocío Restaino, Founder de KABANJI, plataforma educativa en estrategia, cultura, comunicación y diversidad, las empresas quieren innovar porque entienden que es clave para su crecimiento y competitividad pero, al momento de llevarlo a la práctica, prefieren lo seguro a lo disruptivo.

 

El problema radica en la falta de dirección estratégica, el escaso desarrollo del talento y una cultura empresarial que evita los riesgos. Mientras las compañías reconocen que innovar es clave para la rentabilidad y el dinamismo, sus estructuras siguen ancladas en modelos tradicionales que no facilitan la transformación. BCG califica a estas empresas como organizaciones zombie, atrapadas entre el deseo de crear y la imposibilidad de ejecutar.

Para Rocío innovar no basta con tener ideas o discursos inspiradores, lo que se necesita es liderazgo real, talento capacitado y una cultura que premie la experimentación en lugar de castigar el error.

El liderazgo empresarial también refleja esta rigidez. La participación de mujeres en directorios empresariales en Argentina es sólo el 17,5% y en la alta dirección el 6,4%. Sin embargo, se sabe que "la incorporación de mujeres y diversidades en espacios de decisión es una excelente estrategia para dinamizar procesos de innovación en las organizaciones", afirma Rocío Restaino.

Las empresas desean y necesitan innovar pero es indispensable superar sus propias barreras para lograrlo. Una cultura centrada en la diversidad de pensamientos, de ideas, de experiencias y de trayectorias es el condimento perfecto para lograrlo. Eso implica diversidad de género, pero también de edades, de historias de vida, de lugares de residencia, de creencias, de estudios, de universidades, de geografías, entre otras variables a considerar.

Sin una dirección estratégica que habilite la apertura a estas oportunidades posiblemente muchas organizaciones seguirán atrapadas en estructuras que limitan su crecimiento en un laberinto sin sentido del que es muy difícil escapar. Repetir las mismas fórmulas que nos trajeron hasta aquí es, posiblemente, una decisión que nos aleje cada vez más de la posibilidad de aprovechar las oportunidades de negocio que la innovación puede traer a la compañía. Y eso incluye la conformación de equipos.

El desafío está planteado: las compañías pueden seguir operando como organizaciones zombie o animarse a construir un futuro realmente innovador. Pensar en clave de diversidad e igualdad de género es una llave para lograrlo.