24
Sáb, Ene

Respirá tranquilidad: cómo evitar el monóxido en tu hogar

Typography

 El monóxido de carbono (CO) es un gas altamente tóxico, incoloro e inodoro, que puede provocar intoxicaciones graves e incluso la muerte. Cada invierno, miles de personas resultan afectadas por la exposición a este gas, que se produce por la combustión incompleta de materiales como gas, carbón, madera o kerosene.

 

La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) recuerda a la población que la mayoría de estas situaciones se pueden prevenir con medidas simples de cuidado, control de artefactos y ventilación adecuada.

¿Por qué se producen las intoxicaciones?

Durante los meses fríos, se intensifica el uso de estufas, calefactores y braseros. Al mismo tiempo, muchas viviendas se mantienen herméticamente cerradas, lo que impide la circulación del aire y favorece la acumulación de gases tóxicos. Las fuentes más frecuentes de monóxido de carbono en el hogar incluyen:

-Calefones, termotanques, calderas

-Estufas, braseros, salamandras

-Cocinas, anafes, hornos a gas o leña

-Parrillas a leña o carbón

-Motores de combustión (grupos electrógenos, motosierras, vehículos en garajes cerrados)

¿Cuáles son los síntomas?

Pueden ser leves o severos, y suelen confundirse con otras afecciones. Los más comunes son:

-Dolor de cabeza

-Mareos

-Cansancio extremo

-Náuseas y vómitos

-Dolor abdominal

-Dificultad para respirar

-Pérdida de conocimiento

¿Qué hacer ante una sospecha de intoxicación?

-Abrir puertas y ventanas para ventilar.

-Retirarse o retirar a la víctima del lugar contaminado para respirar aire fresco

-Llevar a la víctima rápidamente al Hospital, o al Centro asistencial más próximo aunque haya recuperado el conocimiento. Allí informar al equipo de salud sobre el antecedente de exposición a gases de combustión.

Es muy importante la correcta evacuación de gases al exterior. Esto evitará la acumulación de gases tóxicos en el interior de las viviendas.

Consejos para prevenir

Desde la AAMR se insiste en que la prevención es clave para evitar tragedias. Estas son algunas recomendaciones prácticas:

-Verificar anualmente instalaciones de gas y artefactos con un gasista matriculado.

-No usar el horno ni las hornallas de la cocina como medio de calefacción.

-Apagar braseros, estufas a leña o a gas antes de dormir.

-No dejar recipientes con agua sobre estufas o cocinas.

-Evitar el uso de calefones en baños o ambientes sin ventilación.

-No encender motores a combustión en lugares cerrados (sótanos, garajes, talleres).

-Asegurarse que los artefactos cuenten con salida de gases al exterior.

-Mantener una ventilación cruzada en todos los ambientes calefaccionados.

Además, existen indicios visibles que pueden alertar sobre la presencia de monóxido de carbono:

-Llama amarilla o anaranjada en hornallas o estufas (debe ser azul).

-Manchas negras o de tizne alrededor de artefactos o conductos.

-Condensación excesiva en vidrios o paredes.

La prevención está en nuestras manos. Con controles periódicos es posible evitar accidentes que pueden tener consecuencias graves. Este invierno, tomá conciencia, ventilá tu casa y revisá tus artefactos: el monóxido de carbono no se ve ni se huele, pero con información y cuidados adecuados, sí se puede evitar.