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Sáb, Mar

Diez consejos clave para proteger la piel del frío extremo

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 Las bajas temperaturas, el viento helado y los cambios bruscos entre ambientes calefaccionados y el exterior pueden afectar seriamente la salud de la piel. Lejos de ser solo una cuestión estética, en invierno la piel se vuelve más vulnerable, tirante, enrojecida o incluso dolorida. Aquí, el Dr. Fernando Felice recuerda la forma de proteger la piel de temperaturas extremas y de los cambios bruscos que provoca entrar y salir de lugares calefaccionados. 

 

"En estos meses la piel se convierte en una de las principales víctimas del clima extremo. Las bajas temperaturas, los vientos helados de algunas zonas del país y los cambios entre estar en una oficina con el aire en 25 grados y salir a la calle, generan un entorno hostil que afecta a las zonas que tenemos expuestas como la cara, las manos y los labios", comienza explicando el Dr. Fernando Felice, Director del Congreso Internacional Masterhub. 

La barrera cutánea, que es la capa externa que nos protege frente a agresores ambientales, se ve alterada por el aire frío y el viento y se ve disminuida la cantidad de lípidos naturales que retienen la humedad. Por otro lado, la calefacción en exceso empeora esta deshidratación.

"Llegan a la consulta pacientes con tirantez, enrojecimiento, ardor y picazón en distintas partes del cuerpo, no solo en el rostro; con descamación e incluso con algunas fisuras y grietas en las manos, por ejemplo", explica el profesional. "Esto no se trata de una cuestión estética, la piel en este estado realmente duele, no está sana", agrega. 

El cirujano plástico da diez consejos que se pueden tener en cuenta el clima invernal: 

-Estar siempre hidratadas: "Este parece un consejo de ola de calor, pero vale y mucho en pleno invierno para la piel y el resto del organismo, recordando siempre que tomar mate o té no valen para hidratarse, hay que tomar agua", dice el Dr. Felice. Agrega que también es necesario usar cremas hidratantes para el rostro y el cuerpo. "No es necesario que una crema hidratante sea carísima, hay muchas marcas de muy buena relación precio - calidad". 

-Cuidado con el lavado excesivo de manos y la temperatura de la ducha: si bien es necesario para evitar virus y bacterias, no hay que exagerar el lavado de manos constante, ya que esto puede provocar dermatitis por desgaste. "También es muy importante tener en cuenta que el agua muy caliente en la ducha no es conveniente. Debilita la protección natural cutánea y puede acelerar problemas dermatológicos. Es necesario moderar la temperatura en no más de 38 grados", agrega el profesional. 

-Limpiar dos veces por día el rostro: "Esto vale en todas las épocas del año, pero en este momento es importante aclarar que lo mejor es usar productos hipoalergénicos para que la limpieza sea suave y evitar algunos jabones que puedan alterar la barrera cutánea", explica el docente de la Universidad de Buenos Aires. 

-Usar también en invierno protección solar: aunque no haya sol, los rayos UV están presentes y dañan la piel, por eso es necesario no abandonar el protector solar en ningún momento del año, ni siquiera en los días nublados del otoño - invierno. 

-La zona más sensible: los labios: "Hay bálsamos específicos que pueden conseguirse en cualquier farmacia a distintos precios que son muy buenos a la hora de proteger esta zona del rostro que es especialmente sensible. Yo les aconsejo a mis pacientes tener uno en la mesa de luz para la rutina nocturna y uno siempre en la cartera", dice el Dr. Felice. 

-No ponerse al lado de la estufa: de la misma forma en que el médico explica que no hay que ducharse con agua muy caliente, hay que evitar también el contacto inmediato con las estufas, ya que los contrastes térmicos dañan la piel.

-Mantener las casas con cierta humedad en el aire: hay unos pequeños humidificadores que colaboran en que los ambientes se mantengan equilibrados y no se sequen con calefacciones muy agresivas. 

-Cubrirse las manos y el rostro lo más posible: esto vale para los días de ola polar y para las pieles sensibles especialmente. Usar gorros, bufandas y guantes es ideal para quienes pueden padecer sabañones, manos frías o dedos que toman un color pálido azulado. 

-Alimentarse bien es imprescindible: "No paro de recomendar a mis pacientes una dieta mediterránea y ejercicio físico durante todo el año. En esta época es bueno aumentar el consumo de vitamina C y antioxidantes", aconseja el médico. 

-Sin cigarrillo y sin alcohol: este es un consejo que vale para todo el año y para la salud general del organismo. El tabaco y el alcohol repercuten de forma negativa en la salud de la piel, generando radicales libres y empeorando la dilatación capilar facial.

En invierno, el cuidado de la piel es un acto de salud, no solo de belleza.
Pequeños gestos cotidianos pueden marcar una gran diferencia.