La detección temprana es un pilar de la medicina preventiva para disminuir el impacto de las enfermedades más frecuentes. Sus objetivos son múltiples: mejorar la calidad de vida de la población mundial, bajar la tasa de mortalidad y reducir el alto costo que genera el tratamiento de las patologías cuando están en etapas avanzadas. Cada herramienta que permite llegar antes a un diagnóstico representa un paso adelante en las perspectivas de los pacientes.
En ese sentido, una imagen puede marcar la diferencia entre una terapia que se inicia a tiempo o una patología que, en silencio, sigue creciendo. Los últimos avances en el desarrollo de la resonancia magnética (RM) la posicionan como un estudio clave para detectar el cáncer antes, sin radiación y con una precisión que cambia decisiones médicas importantes.
"La resonancia magnética permite ver el interior del cuerpo sin usar rayos, transformándose en una nueva forma de cuidar la salud. Es segura, no invasiva y cada vez más rápida. Con las nuevas tecnologías, se convirtió en una herramienta clave para detectar enfermedades antes que aparezcan los síntomas", explica la doctora Mariana Kucharczyk (MN 111731), coordinadora médica del Servicio de Diagnóstico por Imágenes del Instituto Alexander Fleming (IAF).
Si bien muchos pacientes ya están familiarizados con este estudio, en los últimos años fue ganando terreno a nivel mundial la versión más extendida: la resonancia magnética de cuerpo entero. Se trata de una exploración completa, que se realiza en aproximadamente una hora, que permite a los médicos contar con una visión integral del organismo y detectar a través de imágenes más precisas elementos de interés como por ejemplo procesos inflamatorios o tejidos atípicos.
"Este estudio permite hacer un chequeo completo del cuerpo sin usar radiación, por eso es ideal para personas con antecedentes familiares de cáncer, en particular aquellos con síndromes hereditarios como Li-Fraumeni, Von Hippel–Lindau o Neurofibromatosis, que necesitan controles frecuentes desde edades tempranas. Por otro lado, también se emplea en casos oncológicos complejos y específicos, donde se buscan lesiones ocultas, incluso aquellas que otros métodos como el PET/CT no detectan", explica la médica especialista en diagnóstico por imágenes del IAF, donde se realiza este estudio desde 2021.
La experta destaca que actuar antes de los primeros síntomas con una estrategia terapéutica temprana abre una nueva puerta a la prevención.
Resonancia magnética: su impacto en los tumores más frecuentes
La resonancia magnética también se está convirtiendo en un pilar para diagnosticar tumores en zonas específicas, evitando otros procedimientos invasivos. A la vez, se posicionó como una herramienta de gran utilidad en la detección y control de los tumores de alto impacto, como por ejemplo el cáncer de mama, que es el más frecuente entre las mujeres argentinas con más de 22 mil nuevos casos por año. "La resonancia cumple un rol clave en pacientes de alto riesgo, como aquellas con mutaciones BRCA1/2 o antecedentes familiares importantes. Se trata de un estudio altamente sensible que permite detectar lesiones que muchas veces no se ven en la mamografía ni en la ecografía, sobre todo en mujeres jóvenes con mamas densas. Por eso, forma parte de las guías internacionales de control anual para quienes tienen riesgo aumentado de desarrollar cáncer de mama", explica la doctora Kucharczyk.
También en el caso de los tumores de hígado la resonancia puede marcar la diferencia cuando hay riesgo elevado de cáncer. Además, es una herramienta fundamental para seguir a pacientes trasplantados o con antecedentes familiares de cáncer hepático.
Las imágenes de las RM también ayudan a tener mayor precisión en el diagnóstico.
El uso de la inteligencia artificial y la mirada del médico
Uno de los grandes desafíos que hoy se plantea en la medicina es la incorporación de la inteligencia artificial para mejorar y agilizar los procesos y su coordinación con la mirada de especialistas que le impriman una interpretación multidisciplinaria a la información recabada. El objetivo final es llegar antes y mejor a los diagnósticos con tratamientos hechos a medida.
"La incorporación de inteligencia artificial (IA) en los equipos de resonancia es uno de los avances tecnológicos recientes más destacados. Gracias a sistemas de reconstrucción con deep learning, hoy se logran imágenes más claras, estudios más rápidos y un mayor confort para el paciente. Todo esto no es futuro: ya sucede en nuestro país, en centros que apuestan a la innovación como una forma de cuidar. La resonancia magnética de hoy no solo permite ver más. Permite ver antes, con más seguridad y con menos impacto en el cuerpo", destaca la doctora Kucharczyk.
Lejos de automatizar la medicina, la posibilidad de ver antes y mejor lo que sucede, es una oportunidad para personalizar la atención y que todo el conocimiento y la experiencia de los médicos se enfoque en los pacientes.
La detección temprana es un pilar de la medicina preventiva para disminuir el impacto de las enfermedades más frecuentes. Sus objetivos son múltiples: mejorar la calidad de vida de la población mundial, bajar la tasa de mortalidad y reducir el alto costo que genera el tratamiento de las patologías cuando están en etapas avanzadas. Cada herramienta que permite llegar antes a un diagnóstico representa un paso adelante en las perspectivas de los pacientes.