En los últimos años, el coaching dejó de ser una herramienta exclusiva del ámbito corporativo para expandirse hacia nuevas áreas de la vida personal y la salud. Una de las tendencias más marcadas de 2024 fue el auge de nichos de coaching especializados, entre los que se destacan el coaching en bienestar, fertilidad y salud emocional.
Los psicólogos organizacionales apuntan a que vivimos en la era de la sobreinformación: tenemos acceso a más datos que nunca, pero nos cuesta procesarlos emocionalmente y traducirlos en acciones concretas.
En este contexto surge con fuerza el coaching especializado en fertilidad, una respuesta a una necesidad concreta: según la OMS, 1 de cada 6 personas enfrenta problemas de infertilidad, y el 72% de quienes atraviesan tratamientos reportan altos niveles de estrés.
En la Argentina, hay una institución pionera en fertilidad que toma la delantera para desarrollar esta innovación en el país: Procrearte, institución especializada en medicina reproductiva, incorporó recientemente un nuevo servicio dentro de su área de bienestar, el Bio-Fertility Coach, a cargo de la licenciada Mariel Chiera, embrióloga clínica, magíster en Reproducción Humana Asistida y coach especializada en fertilidad integral.
Este programa busca ofrecer un acompañamiento integral a pacientes que atraviesan tratamientos de fertilidad, combinando apoyo emocional, orientación educativa y herramientas prácticas para mejorar su experiencia.
"La propuesta parte de una premisa clara: los tratamientos de fertilidad no solo implican procedimientos clínicos, sino también un fuerte impacto emocional", introduce Mariel Chiera. Se ha determinado que el diagnóstico de infertilidad puede generar niveles de ansiedad comparables a los de enfermedades crónicas, y que eso puede incluso interferir con la función reproductiva.
Cómo funciona el servicio de Bio-Fertility Coach
El rol del Bio-Fertility Coach se diferencia del de un psicólogo o un médico en que integra conocimientos de embriología, reproducción asistida y coaching emocional. "El objetivo es acompañar al paciente en todas sus dimensiones: física, emocional y cognitiva. No se trata sólo de explicar un procedimiento, sino de ayudar a transitarlo con herramientas que reduzcan la ansiedad, fortalezcan la confianza y promuevan el autocuidado", explica Chiera.
Las consultas del servicio de Bio-Fertility Coach se realizan de manera virtual y tienen una duración aproximada de 45 minutos.
El proceso comienza con una sesión integral en la que se conoce al paciente y se le brindan las primeras pautas de acompañamiento. A partir de allí, se desarrollan sesiones regulares adaptadas a las necesidades individuales de cada persona.
El programa contempla encuentros individuales y grupales, en los que se trabaja sobre la autoeficacia, el empoderamiento y los factores que pueden estar interfiriendo en la llegada del embarazo. Además, se organizan talleres temáticos sobre manejo del estrés, nutrición y bienestar emocional, abordando las inquietudes más frecuentes durante los tratamientos.
El diseño del servicio también incluye protocolos de colaboración interdisciplinaria con médicos, psicólogos, nutricionistas y el equipo de laboratorio, así como evaluaciones periódicas de satisfacción y bienestar para ajustar el acompañamiento según la evolución de cada caso.
Bio-Fertility Coach integra, a su vez, el área Procrearte Bienestar, coordinada por la nutricionista Fedra Defendente, especialista en patologías digestivas y modulación funcional de la microbiota intestinal. Desde esta área, se promueve un enfoque integral de la salud reproductiva, que incluye pautas nutricionales personalizadas, educación en hábitos saludables y acompañamiento emocional.
"La fertilidad no es solo una cuestión médica. Es un proceso que involucra cuerpo, mente y emociones. Por eso trabajamos de forma interdisciplinaria, para que cada paciente se sienta contenido y acompañado en todas las etapas", señala Defendente.
El Bio-Fertility Coach está dirigido tanto a pacientes que ya están en tratamiento como a personas que están comenzando a explorar sus posibilidades reproductivas. En ambos casos, el objetivo es ofrecer un espacio de escucha activa, contención emocional y orientación clara para tomar decisiones informadas.
"Cada vez más pacientes expresan la necesidad de sentirse parte activa de su proceso. El coaching en fertilidad responde a esa demanda, ofreciendo un acompañamiento que no reemplaza al médico, sino que lo complementa desde otro lugar", concluye Mariel Chiera.
El Bio-Fertility Coach no es solo una figura nueva dentro del ecosistema de la medicina reproductiva: es una señal de época. Una respuesta concreta a una necesidad emocional, educativa y práctica que emerge con fuerza en quienes transitan el deseo de concebir.
En un contexto donde la ciencia avanza, pero también lo hace la conciencia sobre el bienestar integral, Procrearte apuesta por una medicina que no solo busca resultados, sino también experiencias más humanas.
En los últimos años, el coaching dejó de ser una herramienta exclusiva del ámbito corporativo para expandirse hacia nuevas áreas de la vida personal y la salud. Una de las tendencias más marcadas de 2024 fue el auge de nichos de coaching especializados, entre los que se destacan el coaching en bienestar, fertilidad y salud emocional.