En el marco del Día sin Soutien y adelantándose al Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, DIM Centros de Salud comparte los conocimientos de dos especialistas para aclarar mitos y dar recomendaciones prácticas: ¿el corpiño causa cáncer de mama? ¿hay reglas sobre dormir con sostén? ¿qué conviene hacer para cuidar la salud mamaria?
No hay evidencia científica que relacione el uso del corpiño con un mayor riesgo de cáncer de mama. Ese mito nace de la idea errónea que los aros o la compresión impedirían el drenaje linfático y favorecerían la enfermedad. No hay datos que sostengan eso. En cambio, sí importa elegir un corpiño que “ajuste bien para evitar molestias, lesiones cutáneas o dolor por falta de soporte. Además, deben cuidar la calidad de las costuras y que la tela sea suave y no genere lesiones en la piel”, aconseja la mastóloga Katerine Torrez Monrroy (MN 128993 / MP 336126).
Por su parte, la ginecóloga María Laura Martínez (MN 98033 / MP 22544) recomienda poner atención en la elección del corpiño, priorizando comodidad y postura. “Un sujetador de la talla y copa correctas es fundamental, especialmente en mamas de mayor tamaño. El soporte adecuado puede aliviar la mastalgia (dolor de mama) y prevenir o reducir los dolores de espalda, cuello y hombros que pueden derivarse de una hipertrofia mamaria (mamas grandes)”, argumenta Martinez. Y suma: “Un corpiño mal ajustado, demasiado apretado, con aros que se clavan en el tejido mamario, o con materiales muy rígidos, puede causar irritación, rozaduras o molestias superficiales, pero no afecta al tejido mamario interno ni causa enfermedades malignas. No hay un mejor corpiño universal, sino el corpiño adecuado para cada mujer y cada actividad. La clave es el ajuste, la comodidad y el soporte funcional”.
Respecto a si dormir con copiño es malo, no existen pruebas concluyentes que ese hábito cambie el riesgo de cáncer ni que prevenga la flacidez a largo plazo. “La recomendación clínica es pragmática: si la mujer se siente cómoda sin corpiño, puede dormir sin él; si necesita soporte (mamas grandes, embarazo, lactancia, mastalgia) se sugiere un sujetador suave, sin aros ni costuras rígidas”, agrega la mastóloga.
Los elementos con impacto comprobado en el riesgo de cáncer de mama son estilo de vida, (alimentación saludable, actividad física regular, evitar consumo excesivo de alcohol y tabaco).
Es de gran importancia realizarse controles periódicos y mamografías según la edad y el riesgo individual. En Argentina, las recomendaciones habituales para poblaciones sin factores de riesgo conocidos son: mamografía anual a partir de los 40 años en mujeres asintomáticas; en menores de 40 años, el control anual con examen clínico por parte de la ginecóloga y, si corresponde, ecografía mamaria y si hay antecedentes familiares (madre/hermana/hija con cáncer de mama), el seguimiento debe iniciarse 10 años antes de la edad de aparición del cáncer en el familiar afectado.
El mito que dice que el corpiño puede causar cáncer está desmentido. Sí se recomiendan elegir telas y costuras suaves, evitar prendas muy ajustadas, priorizar el ajuste correcto para evitar mastalgia y problemas posturales.
Tanto en esta fecha en particular como en cualquier otro momento del año, es fundamental saber que desmitificar no es banalizar. Aprovechá la oportunidad para revisar el ajuste de tu corpiño, anotar la fecha de tu último chequeo y, si tenés dudas o dolor persistente, pedir turno con tu médico.