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Sáb, Dic

Montaña y riesgo: protocolos básicos para actuar ante caídas, quemaduras o pérdida de conocimiento

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Las carreras de montaña exponen a los atletas a entornos naturales a menudo remotos, donde la capacidad de respuesta inmediata y el conocimiento de primeros auxilios son vitales.

 

 A continuación, se detallan los elementos clave de asistencia inicial basados en el manual de Primera Atención de vittal, la organización de urgencias y emergencias médicas extra hospitalarias más grande de la Argentina. 

Uso de guantes y medidas de protección

Es indispensable contar con un botiquín de primeros auxilios bien equipado y listo para actuar en situaciones de emergencia. En entornos donde el contacto con fluidos es probable (como en lesiones), la protección es primordial.

Protección universal: se debe asumir que toda víctima podría contagiar enfermedades, incluso si no se observan fluidos corporales a simple vista.

Uso de barreras: es aconsejable usar guantes y protección ocular si hay presencia de sangre u otros fluidos corporales para evitar contagios.

Higiene: tras prestar ayuda, se deben retirar los guantes y lavarse las manos con abundante agua y jabón.

Hemorragias y heridas

Las caídas y golpes son comunes en senderos, resultando en heridas y sangrado. En estos casos, se debe actuar con rapidez ante una hemorragia abundante.

Detener el sangrado: aplicar presión en la zona de la hemorragia con una gasa, tela o toalla limpia. Se debe presionar con firmeza, usando la palma de la mano o las yemas de los dedos, nunca directamente sobre la herida.

Hemorragia persistente: si el sangrado no cede, se debe agregar más material absorbente sin retirar el anterior y presionar con más firmeza.

Heridas menores: en rasguños o lastimaduras pequeñas, limpiar la herida con agua y jabón y luego cubrirla con una gasa, ejerciendo presión para detener el sangrado.

 

Traumatismos (fracturas y esguinces)

 

Las torceduras, golpes o caídas pueden provocar lesiones musculares, óseas y articulares, siendo los esguinces (lesión del ligamento por torcedura) y las fracturas (hueso roto) las más comunes.

 

Inmovilización: es fundamental indicar a la víctima que no utilice la parte lesionada.

 

Manejo del dolor con frío: enfriar la zona afectada con hielo envuelto en una toalla o paño (nunca directamente sobre la piel o plástico de la bolsa) por 20 minutos.

 

Elevación: mantener en alto la parte lesionada si la lesión ocurrió en las extremidades.

Quemaduras

Una descarga eléctrica o el contacto con alguna superficie o químico caliente pueden causar quemaduras.

 

Quemaduras pequeñas: enfriar la zona quemada con agua fría (nunca usar hielo) y cubrirla con una gasa estéril o paño limpio.

 

Quemaduras grandes o profundas: llamar al servicio de emergencias inmediatamente. No reventar las ampollas que se formen.

 

Advertencia de pomadas: no es recomendable aplicar pomadas, cremas, ni remedios caseros como manteca o aceite.

 

Convulsiones

Las convulsiones (pérdida del control muscular y conocimiento) pueden ser causadas por lesiones relacionadas con el calor, hipoglucemia o traumatismo craneoencefálico, entre otras.

Protección: correr objetos cercanos para evitar golpes.

 

Soporte: colocar un objeto blando (almohada, toalla) debajo de la cabeza para protegerla del suelo.

 

Post-convulsión: una vez pasada la convulsión, si la persona respira correctamente, colocarla de costado para mantener las vías respiratorias más abiertas (previamente, chequear que no haya contusiones en la cabeza, cuello o columna).

Desmayo

Un desmayo (generalmente de corta duración) puede ser causado por el calor, estar mucho tiempo quieto, o levantarse de repente.

Asistencia: recostar a la persona mareada en un lugar seguro.

 

Recuperación: el paciente debe continuar recostado unos minutos después de recuperar la consciencia. Si sigue mareado, se pueden levantar sus piernas ligeramente por encima de la altura del corazón. Ayudarla a levantarse lentamente, sentándola antes de intentar pararse o caminar.

Hipoglucemia (bajo nivel de azúcar)

Puede ocurrir en personas diabéticas, manifestándose con confusión, irritabilidad, somnolencia, debilidad, sudoración excesiva, palidez, hambre y sed.

Si está consciente: ofrecer un alimento rico en azúcar (jugo de frutas, miel, gaseosa no dietética) y mantener a la víctima sentada y tranquila.

 

Si no responde: no darle de comer. Llamar inmediatamente a emergencias y, si no tiene lesiones en la columna, cuello o cabeza, colocarla de costado para facilitar la respiración.

Reanimación Cardiopulmonar (RCP)

 

La RCP es una técnica esencial en casos de problemas respiratorios, paro cardíaco, o cuando una persona no responde o pierde sus signos vitales.

Cadena de supervivencia: las acciones clave son: 1. Identificar la emergencia y llamar al servicio de emergencias (solicitando un desfibrilador). 2. Administrar RCP inmediatamente. 3. Utilizar un desfibrilador rápidamente. 4. Asegurar la atención especializada lo antes posible.

 

Pasos de RCP (Adultos/Niños > 1 año):

-Acercarse, tocar y preguntar si está bien.

--Solicitar ayuda y pedir un Desfibrilador Externo Automático (DEA).

-Observar si la persona respira.

-Realizar 30 compresiones fuertes y rápidas.

-Abrir la vía aérea y realizar 2 ventilaciones (si no se tiene mascarilla, hacer sólo compresiones torácicas).

-Repetir en series de 30 compresiones y 2 ventilaciones.

Atragantamiento (Asificia)

El bloqueo de las vías respiratorias altas puede producir asfixia.

Obstrucción leve: la víctima puede toser y emitir sonidos; se debe acompañar e indicarle que tosa.

Obstrucción grave (persona consciente, mayor de 1 año): la tos es débil o nula, y tiene dificultades para hablar.

 

-Asegurarse que se está asfixiando y avisarle que se va a ayudar.

-Ubicarse por detrás y abrazarla, con las manos al frente a la altura del abdomen.

-Cerrar un puño y colocar la palma de la otra mano por encima.

-Realizar compresiones rápidas hacia arriba hasta que el objeto sea expulsado.

 

Mujeres embarazadas o personas corpulentas: realizar compresiones en el tórax (golpes secos rectos), en lugar del abdomen.

 

Pérdida de conocimiento: acostar a la persona boca arriba e iniciar RCP inmediatamente, buscando el cuerpo extraño cada vez que se abra la vía aérea para ventilar.

"El conocimiento teórico y la práctica constante en primeros auxilios es una herramienta invaluable. Son fundamentales para estar siempre preparadas y disponibles para ayudar ante una emergencia. Saber cómo responder, desde realizar la Reanimación Cardiopulmonar (RCP) hasta detener una hemorragia visible, puede salvar una vida", indica Mariela Waisbord, CEO de vittal.