Que la casa brille, la mesa esté perfecta, los hijos felices y la familia viva un momento de armonía durante las fiestas es una realidad más compleja que está lleno de expectativas, tareas y responsabilidades que recaen, principalmente, sobre las mujeres.
La carga mental de las fiestas es abrumadora: planificar el menú, comprar los regalos, decorar, coordinar encuentros familiares, mantener la ilusión navideña de los más chiquitos, resolver conflictos, administrar bien el dinero para no colapsar la economía hogareña y gestionar emociones propias y ajenas.
Esto lo confirma una consulta realizada por @Mami.tasking a su comunidad de más de 460.000 seguidoras, que arrojó datos que pusieron en evidencia una realidad fatal: la organización de las fiestas se concentra en el 74 % de las mujeres.
Para Johanna Gambardella, Co Founder y Directora Creativa de MamiTasking, son ellas las que en el 95% de los casos se encargan de los regalos de sus hijos y esto abarca desde la elección hasta que aparecen en el árbol.
Pero esa carga mental navideña no aparece solo para la noche del 24, llega mucho antes, porque en el 90% de los casos, el armado del arbolito también le corresponde a ellas. "Esa tarea invisible en un periodo estacional, como puede ser las fiestas, las organizaciones de un cumpleaños o la logística previa a las vacaciones, no hace más que deteriorar y generar roces en las parejas. Lo que también le da sentido a que ellos parecen ponerse un poco más colaboradores sobre el final ya que para el desarme la responsabilidad femenina desciende al 72%", suma Victoria Pardo, Psicóloga y Co-Founder de MamiTasking.
Si hablamos de la preparación del menú para el festejo familiar, aunque ellas siguen teniendo la mayoría, la participación de ellos permite que su responsabilidad descienda al 64%. "Gran parte de la sociedad se pone contenta porque en este tipo de puntos hay más participación de ellos, pero si somos objetivas siguen sin tener la mayoría en ninguna de todas las aristas que involucran a la navidad", sostiene Johanna con convicción.
Respecto a la carga mental durante las fiestas y de cara a fin de año el 62% coincidió en que es la misma que tiene siempre, aunque lamentablemente hay un 29% que dice que en este período repleto de tareas extras en el calendario su carga mental es incluso peor.
Aunque las mujeres vienen pisando fuerte y están cambiando la forma en la que viven su vida post maternidad para poder acercarse poco a poco a la igualdad en la repartición de la carga mental, al comparar el agotamiento que tenían a esta misma altura del año en 2024, el 32% sostuvo que se mantuvo igual, y si bien hay un 23% que tuvo menos porque pudo soltar tareas y delegar, hay un 45% que siente que este año su carga mental fue aún mayor porque no pudo soltar o porque cuando intento hacerlo, nadie lo recogió. "Sería utópico que las mujeres no carguen con la mayoría de la carga mental de fin de año, porque concentran la mayoría en su vida normal, pero sí tenemos la posibilidad de visibilizar esto porque ese desgaste impacta significativamente en la forma en la que nos vinculamos a nivel familiar y repercute directamente en el estado de nuestra salud mental", suma Victoria
Es una realidad, 9 de cada 10 mujeres concentran la carga mental al momento de maternar y casi en su totalidad cursan su día a día con culpa por sentir no estar a la altura de sus expectativas por la presión social.
"Este fin de año, la propuesta es frenar para poder valorar el trabajo que se hace y lo mucho que eso impacta en nuestro estado emocional. En lugar de castigarnos por lo que quedó pendiente o no salió como esperábamos, podríamos hacer una lista de esas tareas que podríamos intentar soltar y delegar", propone Victoria.
Ambas coinciden en que el fin de año es el momento perfecto para revisar, bajar las exigencias e intentar disfrutar más.