Las fiestas suelen ser un escenario permitido para excederse con la comida y la bebida, y si bien la idea no es restringirse, la propuesta es optar por otras formas y tiempos al comer. Elegir menús menos nocivos para el organismo e igualmente ricos y mucho más nutritivos. Por ello, la Lic. Patricia Chávez (MN 10039 MP 6252), de DIM Centros de Salud nos ayuda a elegir y planificar la mesa de fin de año.
La clave no está en prohibir alimentos, sino en elegir mejor, disfrutar con moderación y escuchar al cuerpo.
Mesa salada: color, frescura y proteínas magras
Una mesa salada equilibrada puede incluir:
-Bandejas de vegetales crudos (zanahoria, pepino, tomates cherry) con dips saludables como hummus de garbanzos, de remolacha o palta.
-Brochettes de pollo o pescado grillado.
-Piononos rellenos con pollo o ricota y verduras.
-Tabla con quesos magros y frutos secos naturales.
-Ensaladas variadas: mix de verdes con frutas frescas y semillas o ensalada de papa con yogur en lugar de mayonesa.
Tip clave: para realzar sabores sin sumar sodio, priorizar hierbas y especias y reducir el uso de sal.
Mesa dulce: postres livianos que también celebran
Para el momento dulce, se puede optar por:
-Ensalada de frutas bien colorida.
-Yogur natural con toppings de frutas frescas, semillas o frutos secos.
-Postres en vasitos con capas de yogur, cerezas y nueces.
-Brochettes o bandejas de frutas frescas ya cortadas.
-Opciones caseras como mousse de chocolate con yogur, cacao amargo y vainilla, o bocaditos de cacao y maní con avena.
Antes y después de la celebración: pequeños hábitos que hacen la diferencia
-No saltear comidas durante el día para evitar llegar con hambre excesiva.
-Planificar el menú con anticipación y realizar una compra consciente.
-Asegurar buena hidratación: agua y aguas saborizadas naturalmente con limón, menta o pepino.
-Disfrutar en el momento y evitar acumular sobrantes por varios días.
-Después de la fiesta, retomar la alimentación habitual sin compensar, priorizando verduras, proteínas magras e hidratación. Si sobra comida, congelar.
Cómo evitar excesos sin perder el disfrute
-Tomar agua antes de consumir alcohol y reservarlo para el brindis.
-Empezar el plato por ensaladas o preparaciones frescas.
-Comer despacio y registrar la saciedad.
-Evitar picar directamente de la mesa: servirse en un plato lo que realmente se desea.
Disfrutar de las celebraciones no implica descuidar el bienestar. Elegir con conciencia, escuchar al cuerpo y priorizar alimentos frescos y nutritivos permite vivir las fiestas con placer y sin culpa. Porque una relación saludable con la comida también se construye en los momentos de encuentro.