Con la llegada del verano y las vacaciones, miles de hogares en todo el país quedan vacíos durante días o semanas. Tradicionalmente, la prevención de robos se apoyó en hábitos básicos y soluciones mecánicas. Hoy, la incorporación de inteligencia artificial a los sistemas de seguridad redefine por completo la manera de proteger una vivienda cuando no hay nadie en casa.
Antes: consejos clásicos para no llamar la atención
Durante años, las recomendaciones para evitar intrusiones se centraron en simular presencia y reducir señales evidentes de ausencia prolongada. Entre las más habituales se encontraban:
-Pedir a un vecino o familiar que retire las cartas para que no se acumulen en la puerta
-Dejar luces encendidas o programadas con temporizadores
-Cerrar puertas y ventanas con doble llave y reforzar accesos vulnerables
-Evitar publicar en redes sociales que la casa quedaría vacía.
Si bien estas medidas siguen siendo útiles, tienen un límite claro: dependen casi por completo de la previsión humana y no permiten reaccionar en tiempo real ante un intento de intrusión.
Hoy: prevención inteligente con IA y monitoreo 24/7
En 2026, la seguridad del hogar evoluciona hacia sistemas inteligentes que ya no se limitan a registrar movimientos, sino que analizan lo que ocurre y actúan en consecuencia. La clave está en la integración de sensores, cámaras con inteligencia artificial y monitoreo permanente, que permiten detectar situaciones reales de riesgo y minimizar las falsas alarmas.
¿Cómo funciona esta nueva seguridad inteligente?
-Cámaras con IA que identifican movimientos relevantes y descartan estímulos habituales
-Reducción de falsas alarmas gracias al reconocimiento de personas y objetos
-Alertas en tiempo real enviadas al celular
-Verificación inmediata desde una central de monitoreo
-Funcionamiento autónomo ante cortes de luz, mediante baterías de respaldo.
Como ejemplo de esta tecnología, las cámaras de seguridad con tecnología Arlo disponen de alta definición con inteligencia artificial. Gracias a esta tecnología avanzada son capaces de distinguir entre personas y objetos, enviando alertas precisas sólo cuando se detecta una actividad sospechosa. Esto reduce las falsas alarmas y proporciona una seguridad instantánea para el hogar o negocio.
"El cambio de paradigma es claro: antes, la seguridad descansaba en la atención de terceros o en rutinas estáticas; hoy, se apoya en sistemas que observan, no se distraen ni se cansan. Además, para dar apoyo a la tecnología hay un equipo de profesionales capacitados para dar respuesta las 24 horas del día", explica Carlos Beltrán Rubinos, director de Operaciones de Verisure Argentina.