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Lun, Feb

Cómo es el sexo durante la perimenopausia: cambios hormonales y cómo abrazar esta etapa con placer y bienestar

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Si estás atravesando la perimenopausia, esa desafiante y transformadora transición hacia la menopausia que suele aparecer entre los 40 y 50 años, sabés que tu cuerpo está escribiendo un nuevo capítulo. Esta no es una etapa de pérdidas, sino de redescubrimiento donde el sexo puede volverse más profundo, más consciente y más placentero.

 

 Imaginá tu cuerpo como un río: las hormonas (estrógeno, progesterona y un poquito de testosterona) fluctúan como corrientes impredecibles. Según estudios actualizados de la North American Menopause Society (2025), estas variaciones pueden afectar la excitación sexual, esa respuesta natural del cuerpo que nos prepara para el placer con mayor flujo sanguíneo, lubricación y sensibilidad en la zona genital. A veces la excitación tarda más en llegar, la lubricación natural disminuye o las sensaciones se sienten diferentes. También puede haber días en que el deseo surge más desde el corazón y la conexión emocional que desde un impulso inmediato.

Estos cambios influyen y de formas reales pero manejables. La sequedad vaginal, molestias leves o un deseo que no prende tan rápido como antes, son comunes. Pero aquí está lo hermoso: muchas mujeres descubren que el sexo evoluciona hacia algo más rico. La actividad sexual regular estimula la circulación, ayuda a mantener la elasticidad y hasta puede contrarrestar algunos efectos.

La perimenopausia puede verse como una invitación poderosa: a escucharte con ternura, a reconectar con tu placer de forma consciente y a fortalecer el vínculo con tu pareja (o con vos misma). Esta etapa puede ser un renacer erótico, donde el placer no depende solo de lo físico, sino de la presencia, el toque suave y el amor propio. Y la ciencia lo respalda: prácticas como el yoga y la respiración reducen el estrés, mejoran el sueño y equilibran el ánimo, lo que indirectamente eleva el bienestar sexual.

Es inspirador: al cuidarte, no solo aliviás síntomas, sino que cultivás una sexualidad más plena, donde el placer nace de la conexión real.

Tips y consejos prácticos para disfrutar más:

-Diálogos abiertos y cariñosos con tu pareja: compartí cómo te sentís: “Me encanta cuando vamos despacito” o “Necesito más caricias para encenderme”. Esto crea intimidad emocional y hace que el sexo sea más placentero para ambos.

-Lubricantes como aliados: elegí opciones a base de agua o naturales (como aceite de coco, si no hay sensibilidad). Ayudan a reducir molestias y aumentan el disfrute.

-Respiración para avivar la sensibilidad: probá la 4-7-8 (inhalar 4 segundos, retener 7, exhalar 8) o la alterna por narinas (Nadi Shodhana): sentate cómoda, tapá la narina derecha con el pulgar, inhalá por la izquierda; tapá la izquierda con el anular, exhalá por la derecha; alterná. Hacelo 5-10 minutos al día. Esta técnica equilibra el sistema nervioso, reduce estrés y sofocos, calma la mente y te hace más receptiva al placer y a la conexión corporal.

-Yoga para abrir la pelvis y el corazón:

Supta Baddha Konasana (mariposa reclinada): acostate, uní plantas de pies, dejá caer las rodillas. 5 minutos con respiración profunda. Mejora circulación y alivia tensión pélvica.

Viparita Karani (piernas en la pared): Relaja todo el cuerpo y favorece el flujo sanguíneo hacia la pelvis. Estas posturas ayudan a sentirte más abierta y conectada con tu sensualidad.

-Rutina de autocuidado diario: 10 minutos de meditación o estiramientos, hidratación abundante y alimentos reales. El yoga restaura equilibrio hormonal y eleva el mood para una vida sexual vibrante.

-Toque consciente sin prisa: dedicá tiempo a masajes, autoexploración o caricias suaves. El deseo en esta etapa suele ser responsivo, surge y crece al sentir el toque, la intimidad y la conexión, lo que invita a ir despacito y disfrutar el proceso con más profundidad.

Los cambios hormonales sí influyen en la excitación y el deseo, pero con amor propio, comunicación y prácticas como el yoga y la respiración, esta etapa se convierte en una oportunidad hermosa de crecer. Sos fuerte, sensual y merecedora de un placer pleno en todas tus versiones. Confiá en tu cuerpo: él sabe el camino.