Consumimos a diario altos niveles de sal sin darnos cuenta. Lo que comemos, por lo general, es modificado con el agregado de azúcares, grasas, aditivos, conservantes, colorantes y sal, afectando los niveles de sodio. Su ingesta en exceso puede provocar un aumento de la presión arterial y, eventualmente, derivar en hipertensión, una enfermedad crónica conocida como silenciosa porque a veces puede no presentar síntomas evidentes.
Para prevenirla se recomienda priorizar el consumo de comidas caseras y reducir los alimentos procesados, ya que estos suelen contener sal oculta. Además, es aconsejable reemplazar los condimentos industrializados por opciones naturales como canela, ajo, cebolla, orégano y perejil, debido a su efecto hipotensor.
"Alimentos como las galletas y la salsa de soja contienen sodio oculto", señala Bárbara D'Angelis, Licenciada en nutrición y profesora universitaria y agrega: "los ultraprocesados se elaboran con materias primas refinadas y aditivos químicos cuyo objetivo es generar apetito y estimular el deseo de comer, además de incluir alto contenido de sal. Su consumo frecuente pude aumentar el riesgo de hipertensión".
Por lo tanto, para prevenir y controlar la hipertensión, la profesional recomienda realizar una dieta fresca en frutas y verduras, alta en DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) con alimentos fuente de potasio, magnesio y fibra, granos enteros, lácteos, proteínas y grasas saludables.
"Los alimentos ricos en potasio, favorecen la relajación de los vasos sanguíneos. La remolacha contiene nitratos que el organismo conviene en óxido nítrico, una sustancia que ayuda a bajar la presión arterial sistólica (aquella que corresponde al valor más alto)", explica D`Angelis y completa: "Los pistachos contienen potasio y magnesio. Los porotos y las lentejas aportan potasio, la fibra soluble e insoluble ayuda a reducir los niveles de colesterol y favorecer el tránsito intestinal, previniendo el estreñimiento. Además, contribuye al mantenimiento de un peso saludable, un factor clave para evitar la presión alta. Las proteínas vegetales contienen nutrientes que ayudan a disminuir la presión diastólica (la que corresponde al valor más bajo), al igual que el yogur. Por su parte, los pescados de mar contienen omega-3, que favorece la circulación sanguínea".
Resulta fundamental realizar actividad física, mantener un peso saludable y evitar el tabaco. "Es importante implementar estrategias prácticas para potenciar el ejercicio físico, tales como bajarse unas paradas antes del colectivo y caminar, realizar actividades de estiramiento durante 20 minutos por la mañana al levantarse, elegir tomar las escaleras en vez del ascensor", expresa D`Angelis,
La importancia de la consulta a tiempo
La hipertensión arterial es conocida como una enfermedad silenciosa, porque a veces no presenta síntomas o sus manifestaciones pueden confundirse con otro tipo de malestar, como el dolor de cabeza, los mareos, zumbidos, náuseas o visión borrosa, entre otros.
Resulta clave realizar los chequeos médicos correspondientes para detectar a tiempo cualquier anomalía, incluso silenciosa. También es fundamental hacer una consulta personalizada con un profesional de la salud, ya que cada organismo presenta características y necesidades particulares.