La cantidad de argentinos que accedieron a un crédito hipotecario casi se triplicó durante el último ciclo y el financiamiento a los hogares creció más de un 50% en términos reales. Con el foco actual puesto en el mantenimiento y las refacciones de esas viviendas, la elección del piso gana peso: define la estética, condiciona el uso diario y resguarda el valor de la propiedad. Quick-Step, marca belga que refuerza su presencia en Argentina, comparte las claves de una decisión que dejó de ser solo decorativa.
Cocinas, baños, pisos y revestimientos encabezan la lista de intervenciones cuando una familia estrena o renueva su hogar. En ese combo, el piso ocupa un lugar central: es una de las superficies de mayor impacto visual y, al mismo tiempo, una de las más exigidas por el uso cotidiano.
En proyectos de decoración, reforma y real estate, los pisos definen la calidez de un ambiente, la continuidad visual de los espacios y la percepción de calidad de una propiedad. Pero además de la estética, hoy pesan cada vez más otros factores: resistencia al agua, facilidad de limpieza, instalación simple y durabilidad.
Desde Quick-Step, marca belga perteneciente a Unilin y especializada en pisos laminados y vinílicos, señalan que la elección del piso dejó de ser una decisión puramente decorativa. "Hoy el consumidor busca superficies que se vean bien, pero que también acompañen situaciones frecuentes dentro de una casa: derrames, limpieza diaria, tránsito, mascotas o reformas que necesitan resolverse de manera práctica", explica Emmeline Demaerschalk, gerente de marketing y producto de Quick-Step.
Para quienes reforman con un crédito a largo plazo, la durabilidad del piso es además una decisión económica: se trata de invertir una vez y que la terminación sostenga el paso del tiempo sin necesidad de rehacerla. Uno de los principales atributos de Quick-Step en ese sentido es HydroSeal, una tecnología desarrollada para proteger superficies y juntas, reducir la infiltración de agua y ayudar a evitar el hinchamiento del piso frente a derrames o humedad cotidiana. Este avance permite ampliar las aplicaciones de los pisos laminados en interiores y llevarlos a espacios de mayor uso, con garantía de hasta 10 años contra el agua en líneas seleccionadas.

La resistencia al agua resulta especialmente útil en escenas habituales del hogar: una copa que se cae, mascotas que entran desde el exterior, limpieza frecuente o zonas de alto tránsito. La propuesta apunta a pisos que puedan verse bien, pero también sostener el uso sin requerir un cuidado excesivo.
El diseño también ocupa un lugar central. Quick-Step trabaja con una selección de tonos, texturas y terminaciones según las preferencias de cada mercado. Para Argentina, la apuesta se concentra en pisos cálidos, versátiles y contemporáneos, con acabados que evocan la madera, tonos naturales y opciones fáciles de integrar en departamentos urbanos, casas familiares, PHs renovados y nuevos proyectos residenciales.
Otro diferencial relevante es Uniclic, el sistema patentado de instalación por encastre de la marca. Al ser el pionero del mercado, destaca por su resistencia y permite una colocación rápida, limpia y sin adhesivos. Para quienes encaran una reforma, esto reduce notablemente la complejidad y los tiempos de obra, un factor clave cuando se corre contra los plazos de una mudanza o el vencimiento de un crédito.
La marca cuenta además con una red comercial orientada a acercar sus soluciones al mercado argentino, en un segmento donde la elección del piso gana peso por su relación directa con el diseño, la durabilidad, el mantenimiento y la percepción general de los ambientes.
"El piso no es solo una superficie de terminación. Es una decisión que influye en cómo se ve, cómo se usa y cómo se mantiene una propiedad en el tiempo. En un contexto donde cada vez más familias invierten en su casa, esa decisión pesa todavía más", explica Carlo Rego, director general de Quick-Step.
La cantidad de argentinos que accedieron a un crédito hipotecario casi se triplicó durante el último ciclo y el financiamiento a los hogares creció más de un 50% en términos reales. Con el foco actual puesto en el mantenimiento y las refacciones de esas viviendas, la elección del piso gana peso: define la estética, condiciona el uso diario y resguarda el valor de la propiedad.