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Mar, Oct

Lactancia materna: el apoyo que puede cambiar la vida de un bebé

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 La lactancia materna es una de las intervenciones de salud pública con mayor impacto en la supervivencia, el crecimiento, el desarrollo y el bienestar de niños y madres. Sus beneficios trascienden el ámbito individual, ya que contribuyen a reducir las desigualdades, fortalecer la seguridad alimentaria y promover sociedades más saludables, equitativas y sostenibles. A tal punto que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) la reconocen como una práctica esencial para la salud infantil y una inversión estratégica para el desarrollo humano y económico. 

 

Es por eso que una tarea de tal magnitud no depende sólo del esfuerzo de las madres, sino que requiere de un compromiso de toda la sociedad.

Los beneficios de la lactancia

“No solo favorece la salud del niño, sino también brinda a las madres, a las familias y a toda la sociedad múltiples beneficios, los que resultan óptimos si la lactancia es exclusiva. Es aconsejable que los recién nacidos sean alimentados exclusivamente dándoles el pecho durante los primeros seis meses de edad. Los beneficios de la leche materna continúan aun después de añadir otros alimentos a la dieta a partir de los seis meses", plantea la licenciada María Teresa D'Osualdo, coordinadora de Puericultura del Sanatorio Los Arcos.

Según la especialista, entre sus beneficios ampliamente comprobados, se destaca que favorece el crecimiento y desarrollo óptimos del niño, al aportar nutrientes de alta calidad. Contribuye a reducir la mortalidad infantil y ofrece múltiples ventajas como protección frente a infecciones respiratorias y gastrointestinales, menor incidencia de otitis y desnutrición, así como una menor probabilidad de padecer enfermedades crónicas como sobrepeso, obesidad, hipertensión y diabetes. En las madres, en tanto, disminuye el riesgo de hemorragia y depresión posparto, anemia, osteoporosis, hipertensión y reduce la probabilidad de desarrollar cáncer de mama y de ovario.

Otro punto a favor es el impacto económico positivo de la lactancia materna. El costo de una dieta adecuada para la madre es menor que el costo de dar al niño una fórmula artificial, ya que sólo necesita consumir 500 calorías adicionales por día. Del mismo modo, para la sociedad, contribuye a reducir los gastos de las familias y de los países, al eliminar el costo de la leche artificial y ahorrar en gastos de salud. No requiere envases, ni transporte ni combustible. A tal punto que se calcula que si todos los niños fueran amamantados hasta los seis meses aumentaría el PBI del mundo un 0.49%.

Qué podemos hacer como sociedad

El nacimiento de un hijo como así también la vuelta a casa con un recién nacido son momentos de emociones intensas y muchos cambios. La lactancia, además de ser una elección, es un proceso que necesita práctica, información y, sobre todo, acompañamiento, sabiendo que cada lactancia es única y que no todo es perfecto desde un inicio, sino que se trata de un aprendizaje diario. En ese camino es clave el compromiso de todos los sectores de la sociedad.

La doctora Ana Pedraza (MN 42867), jefa de Neonatología de Clínica y Maternidad Suizo Argentina, plantea que el acompañamiento debe comenzar en el período prenatal, continuar en las hospitalizaciones y mantenerse tras el alta. Todo el personal de salud debe estar capacitado y ser accesible para atender las dificultades que puedan surgir. La familia desempeña un rol clave, porque es el sostén más cercano. Por eso es importante que todos, desde el lugar que nos toque acompañar el proceso, conozcamos las cinco pautas básicas de la lactancia materna:

-Favorecer el contacto piel con piel: mejora la producción de oxitocina, ayuda a regular la temperatura, respiración y latidos del bebé, refuerza el apego y el vínculo seguro.

-Estimular la lactancia a libre demanda: sin horarios fijos, cuando el bebé lo necesita. Aprender a reconocer las señales de hambre del bebé: succión, movimientos de cabeza, búsqueda.

-Crear un entorno tranquilo y cómodo: espacios relajados, sin interrupciones, postura cómoda (almohadones, amamantadores).

-El rol de la familia: además de brindar acompañamiento, cumplen un rol clave al permitir que la mamá delegue tareas y tenga momentos de descanso.

-Buscar información, apoyo y acompañamiento profesional: es importante hacerlo durante la internación y evacuar todas las dudas que surjan después del alta con enfermeras, médicos y puericultoras, en forma presencial o a través de consultas virtuales.

"Este apoyo familiar y de los profesionales de la salud debe estar acompañado también por un compromiso de toda la sociedad. Los lugares de trabajo, las organizaciones de la sociedad civil, los gobiernos, los sistemas de salud y las comunidades son quienes pueden participar para disminuir la brecha. Los espacios laborales deben fomentar el acompañamiento entre compañeros y la implementación de Espacios Amigos de la Lactancia, donde las madres cuando retoman su actividad laboral puedan extraer, conservar y transportar su leche de manera segura", agrega el doctor Lezcano, del Sanatorio Los Arcos.

Un desafío con las puertas abiertas

De cara a futuro, los principales objetivos pendientes incluyen alcanzar el 70% de lactancia materna exclusiva para 2030, revertir las tendencias decrecientes en países de bajos ingresos y romper las barreras estructurales que les impiden a las madres amamantar según sus deseos.

"Resulta fundamental identificar, evaluar y fortalecer las políticas, programas y estrategias que han demostrado ser efectivas para promover y apoyar la lactancia materna en diversos contextos sociales, culturales y sanitarios. El análisis y la difusión de experiencias exitosas permiten consolidar intervenciones basadas en evidencia, favorecer el inicio oportuno y la continuidad de la lactancia, y fortalecer las capacidades de los sistemas de salud para brindar un acompañamiento integral a las familias. De este modo se generan mejores oportunidades para la salud con efectos positivos que se extienden a la comunidad en su conjunto", concluye la doctora Pedraza, en el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2026.