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Mar, Oct

Elegir escuela: las claves para encontrar el proyecto educativo adecuado para cada chico

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En septiembre comienzan muchas de las decisiones que definirán la escolaridad del próximo año. Con las familias visitando colegios y las inscripciones próximamente abiertas la Lic. En Ciencias de la Educación, María Victoria Alfieri propone mirar la elección de la escuela desde otro lugar: no buscar la institución perfecta, sino aquella cuyo proyecto pueda comprenderse y en la que cada niño pueda desplegar sus potencialidades.

 

 Para Alfieri, una visita permite leer tres dimensiones: el ambiente, los vínculos y la relación con el proceso de aprendizaje y conocimiento.

Una escuela no solamente se observa: también se siente. A veces una familia no sabe exactamente qué mirar, pero siente que allí sucede algo diferente. Esa primera percepción también merece ser escuchada.

¿Cómo saber si lo que dice una escuela realmente sucede? La especialista propone ir más allá de la información de la web y pedir que la institución pueda mostrar cómo se concreta su propuesta. Y plantea también una señal de alerta: "Quizás una señal para prestar atención sea la distancia entre aquello que una institución dice y aquello que puede hacer visible".

Para Alfieri, qué quiere conocer la escuela de la familia y del niño en los primeros contactos, dice mucho sobre una institución porque las preguntas que formula dicen mucho acerca de su manera de mirar la infancia.

Con respecto a la incorporación de la IA, el desafío es que tecnología y pensamiento artesanal puedan convivir. La pregunta, entonces, no es solamente si los chicos usan inteligencia artificial, sino para qué la utilizan, qué hacen con aquello que reciben y cuánto pensamiento propio existe antes, durante y después de utilizarla. No necesariamente una escuela con más pantallas es una escuela más contemporánea.

Frente a la tendencia de los adultos a buscar la mejor escuela, Alfieri propone otra mirada: ¿qué experiencia educativa imaginamos para este niño?

 "Quizás no se trate de encontrar una escuela perfecta, sino una escuela cuyo proyecto podamos comprender, en la que nuestro hijo pueda desplegar sus potencialidades y en cuya comunidad podamos imaginar que, poco a poco, también nosotros podremos vivirla," concluye.

La elección de una escuela es, en definitiva, una decisión sobre la experiencia educativa que una familia imagina para su hijo. Más que buscar respuestas cerradas o comparaciones, la propuesta es conocer el proyecto, observar cómo se construyen los vínculos, escuchar las preguntas de la institución y registrar qué lugar ocupa allí cada niño.

Porque una escuela adecuada no necesariamente es la que tiene más recursos o tecnología, sino aquella en la que puede encontrar un espacio para aprender, crecer y desarrollar sus propias potencialidades.