Hace poco un amigo se preguntaba esto mismo en el nick de su msn; justo pocos días antes de que yo tuviera un encuentro maratónico de amigas reunidas a las 15 hs de un sábado, concluido a las 5 am del domingo.
Durante todas esas horas no paramos de hablar, y esto es literal. Mates, comida dulce, comida salada, cerveza, cigarrillos para algunas, con sesión de maquillaje profesional incluido, acompañaron las conversaciones continuas. Los temas iban surgiendo concatenados por conectores insospechados que aparecían para que al menos, lo que nos interesaba y necesitábamos expresar de manera particular y haciendo eco en el grupo, tuviera oportunidad de surgir.
Psicología
¿De qué tenés ganas hoy?
Cerrá los ojos. Concentrate en la respiración.
Visualizá lo que querés. Se parece a pensarlo; pero tiene un matiz distinto: quitale esfuerzo al pensamiento. Se trata de una concentración relajada en la imagen de tu deseo.
El eslabón perdido
Alguna carencia en nuestra vida anímica infantil, se hace búsqueda incesante de ese afecto a lo largo de toda nuestra vida. Buscamos, sin saberlo, ese aspecto específico del cuidado que nos faltó, esa forma del amor que no pudo ser; como si fuese una pieza clave para armar el rompecabezas de nuestra vida, con la esperanza de que nos deje ver una grata composición como imagen de un presente que justifique el desorden original y las pérdidas del pasado.
Génesis
Cuando una pareja decide hacer terapia, una de las primeras preguntas que realiza el analista es: "¿Cómo y dónde se conocieron?". El objetivo es reconstruir la génesis de esa historia y poder ir desentrañando aquello que hizo posible esa unión entre dos personas, que posibilitó el nacimiento de esa terceridad, que es la pareja. Con la ayuda de ese interrogante, se explora qué pasaba en la vida de cada uno y qué pasó, cómo se resignificó lo anterior personal, cuando se encontraron. El espacio proyectivo de la amistad - House-Tree-Person (HTP)
Quiénes somos en cada momento se define por las personas que nos rodean, que nos atraen y a las que nosotros atraemos.
Hay amigos que nos acompañan un largo trayecto y se quedan con nosotros toda la vida.
Ellos son sustancia constitutiva de nuestra existencia. De otros nos despedimos en algún momento, dejando librado al misterio del porvenir un posible reencuentro.