El caracol ocupa un rol importantísimo en la cosmética femenina debido a las propiedades curativas y regenerativas de su baba. Ésta es una secreción que baña su cuerpo y cumple funciones relacionadas con su movilidad, su respiración, su defensa y también con sanar sus tejidos y reparar su caparazón cuando se rompe.
La baba del caracol es recomendada para la limpieza facial; para mejorar la textura del contorno de los ojos; para rejuvenecer la piel, disminuir las arrugas, el acné, las manchas en la piel y para eliminar las cicatrices, estrías y reducir la celulitis.